Ginebra alberga a partir de hoy a la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte (CIPM), la cual tiene como objetivo conseguir una moratoria mundial para la pena capital en 2015.

La Comisión está presidida por el ex director de la Unesco, Federico Mayor Zaragoza, y las expresidentas de Suiza, Ruth Dreifuss, y de Filipinas, Gloria Macapagal, además del el ex primer ministro italiano Guiliano Amato, y el exgobernador de Nuevo México, Bill Richardson.

“Nuestro objetivo es evidentemente la abolición de la pena de muerte o, cuando menos, llegar al año 2015 con una moratoria global“, dijo Mayor Zaragoza.

El titular de la Comisión destacó que la pena de muerte va en contra del derecho internacional pues incluso la Corte penal Internacional (CPI) la rechaza incluso en caso de gravedad extrema con perpetradores de crímenes contra la humanidad o genocidio.

Mencionó casos de reos en Estados Unidos que llegan a estar 33 años en el corredor de la muerte y han sido objeto de procesos deficientes como el del último ejecutado Troy Davis, del que se presume era inocente. Además, 54 mexicanos fueron condenados a muerte en ese país sin haber obtenido una asistencia consular adecuada.

En el mundo todavía hay 23 países que aplican la pena de muerte, además de Estados Unidos, entre ellos Irán que incluso ha ejecutado a menores de edad además de China, Arabia Saudita, Somalia, Bielorrusia y Japón.

A partir de este lunes Ginebra se convierte en la capital internacional contra la pena de muerte, considerada la más extrema de las torturas, en donde se optimizarán los esfuerzos tanto gubernamentales como civiles, para lograr la erradicación total de este castigo.

Según un informe de Amnistía Internacional (AI) con motivo del Día Mundial contra la Pena de Muerte, más de 17 mil 800 personas están condenadas a muerte en todo el mundo y aguardan su ejecución en la cárcel, a la espera de que los gobiernos decidan sobre sus vidas.

JAPÓN Y EL REO CON MÁS TIEMPO CONDENADO A PENA DE MUERTE

Japón ostenta el récord de albergar al preso que más tiempo lleva en un corredor de la muerte, Hakamada Iwao, condenado a la pena capital hace 43 años.

Durante este tiempo, al igual que los demás condenados Hakamada Iwao no sabe el día en que será ejecutado, no ha podido hablar con otros presos, ver la televisión o incluso leer con libertad.

El primer derecho de los seres humanos es el derecho a la vida y nadie incluyendo los estados, tiene derecho a violarlo, afirmó la exmandataria suiza, quien se refirió a la pena capital como una práctica “cruel, inhumana y degradante”.