CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — La combinación de un exceso de calorías y el sedentarismo de la vida moderna alimentan la obesidad de los mexicanos, coincidieron los panelistas que participaron en el programa México Opina.

A ello se suma la falta de recursos económicos para consumir una dieta balanceada, y alimentos como tortas, refrescos y golosinas, son más baratos que los ingredientes de una ensalada, aseguró Mauricio Hernández, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del gobierno federal.

“Hay un gran desbalance entre lo que consumimos y lo que gastamos en energía” dijo el funcionario. Aseguró que hay una gran oferta y accesibilidad a calorías por parte de la población. “Es difícil gastar calorías con ejercicio o actividades y muy fácil consumirlas” advirtió.

Sin embargo, el contar con recursos económicos y el desarrollo del país son también factores para incrementar la obesidad, debido a que “hoy los mexicanos viven más tiempo, se mueven a ciudades, y comen mucho más, (…) hoy la población tiene acceso a alimentos que no necesariamente tenían en otros años”, afirma Jaime Zabludovsky, presidente ejecutivo del Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico).

El estudio La obesidad y la economía de la prevención, realizado en 2010 por la OCDE, advierte a México sobre la necesidad de frenar este mal, pues 70% de sus habitantes tienen sobrepeso y el 30% no tiene un peso saludable.

“Hay 4 millones de niños menores de cinco años con obesidad o sobrepeso, y el 70% de la población adulta también lo padece”, detalló por su parte Hernández.

De acuerdo con Anna Paola Carvallo, médico (bariatra) esta enfermedad crónica afecta a todos los órganos del cuerpo, incluyendo la piel, y es controlable pero no tiene cura. Por ello, “la obesidad debe remediarse desde la casa, con el cambio en el estilo de vida”, advirtió.

“Es responsabilidad de todos y es cuestión de hábitos, hay que educar desde la familia, escuelas, sociedad…”, precisó.

Roberto Marmolejo, editor adjunto de la revista Balance mencionó que hay un grave problema de educación alimentaria que no ha sido resuelto, pues las personas “no tienen la información para saber elegir alimentos, tenemos calorías que no sabemos balancear”, dijo.

Sin embargo Zabludovsky, el representante de ConMéxico, que integra a empresas como Barcel, Bimbo y Coca Cola, aseguró que estos productos son sanos ya que cumplen con las disposiciones sanitarias y el marco normativo. “La mala combinación de éstos y el tipo de vida de las personas son los que propician la mala alimentación”, advirtió.

Agregó que la industria está tomando medidas para mejorar los productos, como las etiquetas adicionales a los alimentos que contienen mayor información para los consumidores.

Los legisladores mexicanos aprobaron el año pasado varias reformas, entre las que destaca la Ley antiobesidad que incluyen la prohibición de alimentos y bebidas poco nutritivas, conocidas como alimentoschatarra”, y que contienen alto contenido de grasa, sales y azúcares.

El problema de la obesidad y sobrepeso que México enfrenta podría costarle al país alrededor de 150,000 millones de pesos en los siguientes 10 años, debido al gasto de los tratamientos para enfermedades crónicas ocasionadas por la obesidad, como la diabetes y la hipertensión, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Además, las enfermedades relacionadas con la obesidad, como hipertensión, diabetes e infartos, se incrementarán de manera considerable en los próximos 20 años, finalizó el también doctor Hernández.