En el mundo digital en que vivimos mucha gente tiene más vida virtual que en carne y hueso. Por ello, cuando alguien muere, sus familiares pueden sentir que pierden parte de la esencia del difunto si pierden también su rastro digital. ¿Existe alguna manera de recuperar este “legado 2.0”?

 

El grupo Mémora de servicios funerarios ha decidido incluir dentro de su catálogo de productos un innovador sistema de recuperación de la memoria digital. Cuando una persona fallece, la empresa se encarga de recopilar la vida virtual del individuo: fotos, mensajes, comentarios, archivos compartidos, etcétera de modo que sirva como legado para los familiares.

 

Son estos últimos los mismos que deciden qué hacer con este “legado 2.0”. Desde comunicar el fallecimiento a los contactos de la persona hasta eliminar la información de la red y cerrar las cuentas del usuario, pasando por grabar y guardar los archivos en formato digital.

Pero, ¿estas actuaciones se ajustan a las leyes relativas a la privacidad de datos en Internet? Según explican desde el propio grupo, “el servicio de ‘Recuperación de la Memoria Digital’ se ajusta a las condiciones de uso y bases legales de las empresas digitales que almacenan información”.

La innovación en el mundo funerario, por extraño que pueda parecer, también gira alrededor de la tecnología e Internet.