BOGOTÁ (EFE) — La tercera parte de los alimentos que se producen en el mundo cada año se desperdicia debido a problemas de desarrollo o a los hábitos de las personas, advirtió este jueves la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

 

Esa cantidad equivale a 1.3 billones de toneladas de comida, que se desperdician en diferente proporción según la región en la que son producidos, dijo Robert van Otterdijk, experto en Infraestructura Rural y Agroindustrial de la FAO durante un foro en Bogotá, la capital de Colombia.

 

Los países en vías de desarrollo son los que más alimentos desperdician, de acuerdo con el funcionario. Entre las causas de esa situación se encuentran los problemas para el empaque, transporte y almacenamiento, derivados de la escasez de recursos para usar tecnologías avanzadas o construir infraestructura.

 

En las naciones desarrolladas también se registra desperdicio, pero en ellos se debe a los hábitos de consumo. Por ejemplo, industrias y personas tienden a desechar los alimentos de menor tamaño, explicó Van Otterdijk en la Feria Internacional Andina Pack, donde se discuten pérdidas alimentarias y medidas para optimizar los empaques.

 

“En muchos países industrializados de Europa y en Estados Unidos se pierden muchos alimentos, sobre todo en las partes iniciales de la cadena de abastecimiento, y se malgastan más por los consumidores y minoristas”, dijo.

 

“En sociedades desarrolladas hay productos que las personas tienen y no los necesitan”, señaló Juan Ramiro Escobar, consultor de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).

 

África, una de las regiones más pobres del mundo, se distingue como la que menos comida desperdicia. Según la FAO, mientras que en ese continente una persona desecha alrededor de seis kilogramos de alimentos al año, en el resto del mundo la cifra sube hasta 100.

 

En América y Asia, el 60% de la producción de tubérculos se desperdicia, en tanto que se tira la mitad de las frutas y verduras, así como el 30% de los aceites comestibles y el 20% de las carnes, pescados y mariscos.

 

Como solución, la FAO propone que empresas, gobiernos y organismos mundiales trabajen en la mejora del empaque de alimentos. También plantea una alianza especial entre las industrias alimentarias y de los plásticos.