De tanto en tanto, nos cruzamos una noticia o reporte por parte de una universidad que comenta cuales son los móviles emiten más radiación o los peligros a los infantes que utilizan celulares y aumentan el riesgo de contraer cáncer cerebral. Si bien no se han encontrado conexiones fuertes entre el cáncer y la radiación que produce el móvil, la energía que desprende el dispositivo puede afectar notablemente la producción de esperma: un nuevo estudio hizo un muestreo de unos 360 hombres y concluyó que existe una correlación negativa entre el uso continuo del celular y la calidad de los espermatozoides. El estudio previamente fue realizado en clínicas de fertilidad, pero los participantes eran reducidos y por lo tanto los resultados no eran fiables.

Para aclarar un poco las cosas, nuestro celular emite un tipo de radiación que se denomina “no ionizante”. Es inofensiva en cantidades pequeñas, y en grandes cantidades puede causar quemaduras. Nuestro móvil emite señales razonablemente débiles pero la exposición continua aún no se ha podido relacionar sólidamente con problemas de salud. El estudio se realizó principalmente sobre ratas de distintas razas y conejos. Se irradió a un grupo de cada uno de los anteriores animales (a 800MHz, durante 8 horas) y luego se comparó con aquellos que estaban “sanos” y se detectó que en las primeras 6 semanas había una caída notable en la concentración de espermatozoides en cada muestra, y en la décima semana, se observaron cambios en la movilidad de los espermatozoides y fallas en como se movían hacia el óvulo. El director del estudio, Sandro La Vignera, de la Univerisidad de Catania, comenta que la exposición prolongada a radiación electromagnética de radiofrecuencia “reduce la biosíntesis, desabilita la creación de esperma y daña el ADN acarreado“.

No es para volverse loco tampoco, estos resultados son estadísticos y siempre se cuenta con un margen de error. El estudio claramente establece que se necesita mucha más investigación para dar llegar con seguridad a algún resultado sólido y ni siquiera sabemos a ciencia cierta si los dispositivos GSM o CDMA son nocivos para nuestra salud.