Richard Branson lo ama, dice convencido Wubbo Ockels, exastronauta y creador del superbus, un autobús súper rápido y súper largo.

Y Branson no es el único.

“Tenemos interesados en Las Vegas, en Dubai, Abu Dabi y los Países Bajos”, dice Ockels.

El superbus de 15 metros de largo, es una nueva vuelta de tuerca al transporte público, que apunta a ofrecer la velocidad y comodidad de un tren con la flexibilidad y conveniencia de un auto.

Tiene una velocidad máxima de 250 km/h y su creador lo imagina andando en una autopista exclusiva. Pero no se trata solamente de llegar de A a B. El superbus también puede andar por las calles a velocidades normales.

Además es eléctrico, un tema de central importancia para su diseñadora jefe, Antonia Terzi.

“Lo que me inspiró fue una forma de transporte sustentable”, dice Terzi.

“El transporte publico tiene que ser atractivo, interesante. Uno tiene que querer decir bueno aunque tengo auto hoy tengo ganas de tomar el super autobús” agregó.

Terzi, que viene de trabajar como especialista en aerodinámica en la Fórmula Uno, incorporó cilindros hidráulicos para que el auto pueda situarse a tan sólo 7 cm. del piso cuando va a grandes velocidades, y pueda subir hasta 43 cm. si es usado en calles normales y en las ciudades.

La dirección trasera ayuda a que el superbus pueda doblar en un círculo de 24 metros lo que hace fácil la maniobra en una rotonda, dice Terzi.

Después de andar en él, el millonario de 61 años Richard Branson comentó en su blog que el superbus puede ser el autobús del futuro, ganándole al tren, ya que lo igualaría en velocidad y además tiene la conveniencia de dejar al pasajero en la puerta.

Ockels dijo que cuando pensó en el Superbus quería crear algo sexy y que lo haga sentir importante cuando estuviese sentado adentro; pero más que nada algo que compita con el auto y espera tenerlo en las calles en 5 años.

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