Pero los científicos destacan que sus hallazgos, basados en el estudio de la dieta típica española en la que estos aceites “saludables” se encuentran en abundancia, no se aplica a la manteca de cerdo u a otros aceites. Por ello, las frituras tradicionales no deben ser algo habitual, informan en la página bmj.com.

Actualmente recomendamos cambiar grasas saturadas como la mantequilla, la manteca de cerdo, o aceite de palma, por las insaturadas como forma de mantener bajo el colesterol y este estudio da más razones para hacer ese cambio, dijo Victoria Taylor, dietóloga de la British Heart Foundation. Cuando los alimentos se fríen ganan en calorías porque la comida absorbe la grasa del aceite.

Y los expertos saben que comer mucha comida rica en grasas puede aumentar la presión arterial y el colesterol, los cuales son factores de riesgo para el corazón.

Para el estudio, los investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid relevaron los casos de 40.757 adultos y su dieta.

A los participantes se les preguntó por los tipos de alimentos que comen en una semana normal y cómo se prepara y cocina esa comida.

Ninguno de los adultos tenía signos de sufrir del corazón al comienzo de este estudio de 11 años, pero al final del mismo habían tenido lugar 606 incidentes relacionados con el corazón y 1.134 muertes.

Cuando los investigadores estudiaron los incidentes en particular no encontraron relación con los alimentos fritos de la dieta.

Esto, consideran, se debe al tipo de aceite con el que se cocinan los alimentos.