Crecen las evidencias de que mientras se duerme, el cerebro está procesando información para su memorización sin que la persona tenga conciencia de esto, y de que dicha capacidad puede contribuir al grado final de memorización del que el individuo pueda hacer uso estando despierto posteriormente.

El equipo de la psicóloga Kimberly Fenn, de la Universidad Estatal de Michigan, cree haberse topado con lo que puede ser una forma de memoria independiente, distinta a los sistemas de memoria tradicionales.

Los resultados del análisis de más de 250 personas, llevado a cabo por Fenn y el psicólogo Zach Hambrick de la misma universidad, sugieren que las personas obtienen resultados muy diferentes de esta singular capacidad de memorizar cosas mientras se duerme. Algunos individuos no mejoran nada, en tanto que otros mejoran de manera significativa.

Dos personas de la misma edad, género, constitución física, y compartiendo otras características comunes, pueden dormir la misma cantidad de horas y darse el caso de que la información finalmente memorizada por una aumente de modo sustancial tras una noche de sueño reparador, mientras que la información finalmente memorizada por la otra no aumente. De todos modos, para la mayoría de las personas examinadas en el estudio sí hubo mejoras.

Fenn cree que esta posible capacidad de memoria independiente no es captada por las pruebas de aptitud y de inteligencia tradicionales. Por ello, convendrá investigar si esta hipotética nueva forma de memoria está relacionada con resultados prácticos tales como el nivel de aprendizaje logrado en el aula.

Y, por supuesto, los resultados también respaldan la conveniencia de dormir lo suficiente, algo que, por desgracia, no se cumple en el estilo de vida mayoritario de la sociedad de bastantes países. En el caso de Estados Unidos, por ejemplo, según los datos de la Fundación Nacional del Sueño, es ya indiscutible la tendencia estadística a que, en promedio, la gente cada año duerma menos que el anterior, y un 63 por ciento de los estadounidenses dice que no siente que duerma lo suficiente durante la semana.

La conclusión ante esta situación es obvia: Conviene dormir más para mantener un mejor nivel de salud y ello además puede hacer que nos beneficiemos de esa aparente forma de memoria vinculada al sueño, con el resultado de mejorar nuestra capacidad total de aprendizaje y memorización.