En medio del desierto, con temperaturas que pueden alcanzar los 65 grados centígrados, Abu Dabi levanta una pionera ciudad limpia y sostenible, un proyecto que ha comenzado a funcionar como puntero centro de investigación y desarrollo de nuevas tecnologías en energías alternativas.

Alrededor de 1.500 empresas de todo el mundo cooperan ya con esta iniciativa.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha visitado hoy el Instituto Masdar de energías renovables, uno de los ejes del proyecto, y se ha interesado por posibles iniciativas de colaboración en captura de CO2.

El objetivo de Abu Dabi es que la ciudad, que se inaugurará en 2030, cuente con 50.000 habitantes y se convierta en el “Silicon Valley” de las energías alternativas, para lo que aspira a atraer a empresas de todo el mundo.

El proyecto está impulsado por el fondo público soberano para inversiones tecnológicas del emirato, Mubadala, que ha decidido destinar parte de los cuantiosos recursos que obtiene del petróleo en energías limpias, y ha contratado para este futurista enclave al arquitecto Norman Foster.

Los primeros residentes de esta ciudad y centro de investigación y desarrollo son 80 de los 170 estudiantes que han llegado de todo el mundo al Instituto Masdar, un complejo abastecido en su totalidad por energía solar cuyo comportamiento energético servirá de modelo para la localidad.

Está previsto que la central solar de Masdar sea la más grande del mundo y que produzca el 90 por ciento de la energía que necesite la ciudad, mientras que el 10 por ciento restante procederá de la eliminación de residuos, proyecto en el que participa el Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Empresas españolas como Abengoa se han asociado ya con Masdar para colaborar en plantas de energía solar y la empresa emiratí construye junto a la vasca Sener plantas termosolares en Sevilla y Cádiz.

Zapatero ha visitado hoy a bordo de un vehículo eléctrico inteligente, sin conductor, las primeras construcciones de una ciudad que será peatonal, estará levantada a siete metros sobre el suelo y en la que los vehículos eléctricos circularán por túneles.

El plan de la ciudad está inspirado en la organización tradicional de las ciudades amuralladas, con calles estrechas y orientadas para favorecer la ventilación. EFE