Las propiedades de la tela de araña pueden ayudar al desarrollo de piel artificial útil para el tratamiento de quemados, según un estudio que ha difundido la revista PLoS One en su última edición.

De acuerdo con los autores, de la Universidad de Hannover, en Alemania, la ventaja de este biomaterial es su resistencia y que, además, es biodegradable. El mecanismo a seguir para aplicarlo en medicina regenerativa es extraer células sanas de la piel de un paciente, o de un donante, y cultivarlas en una malla fabricada con la tela de araña. Luego se trasplanta esa piel al quemado y el hilo de araña queda absorbido por el organismo sin que aparezcan problemas de toxicidad. Cuando la tela se biodegrada solo permanecen las células de la piel implantadas.

Para poner a prueba su invento, los investigadores cultivaron durante dos semanas una capa de fibroblastos y, continuación, una de queratocitos para formar las dos capas de la piel, dermis e epidermis.

Este tipo de procedimiento ha sido probado con otros materiales como la silicona, el poliéster, el poliglicólico o las fibrinas. Pero en este caso, la novedad más importante es que la tela de araña se incorpora al organismo y se degrada con el tiempo.