Un estudio realizado por la Universidad de Cambridge revela que dormir adecuadamente por la noche permite al cerebro almacenar y recordar las nuevas palabras aprendidas durante el día.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores trabajaron con 57 voluntarios adultos a quienes se pidió aprender decenas de palabras ficticias. Los tests para evaluar su aprendizaje revelaron que recordaban más vocabulario al día siguiente, después de haber dormido, que cuando se les preguntó unas horas después de haberles enseñado los términos. El efecto fue mucho más fuerte en las palabras que fueron aprendidas justo antes de dormir.

Según ha explicado Matt Davis, director del estudio e investigador del Medical Research Council’s Cognition and Brain Sciences Unit, la explicación a este fenómeno se encuentra en el funcionamiento de nuestro cerebro. Mientras que durante el aprendizaje inicial sólo se activa el hipocampo, que cumple un papel en la formación de nueva memoria, cuando dormimos esos conocimientos se transfieren al neocórtex, responsable del pensamiento consciente y del lenguaje.

A raíz del estudio, Davis y sus colaboradores concluyen que leer cuentos a los niños antes de dormir podría mejorar su vocabulario inconscientemente. En cuanto a los estudiantes, les recomiendan repasar sus exámenes al caer la noche y después dormir profundamente para recordar mejor lo aprendido. Los adultos también pueden aprovecharse de este fenómeno escuchando la radio antes de sumirse en un profundo sueño.