El miedo y el terror paralizaron este martes a los habitantes de la ciudad siria de Homs, con francotiradores que impiden moverse a todos y fuertes explosiones, relataron activistas de la oposición.

“Los francotiradores incluso tienen en la mira a los que intentan ir por pan a las panaderías”, dijo un activista, quien utiliza el seudónimo de Abu Omar. “Están bombardeando al azar. ¿Por qué? No lo sé”, dijo otro activista, identificado como Omar, por razones de seguridad. “No hay lugar aquí, en esta ciudad, que funcione como refugio, lugar de resguardo o sótano. Debes contar con suerte para estar a salvo”.
Por lo menos seis civiles murieron por bombardeos en el barrio Baba Amr, en Homs, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo activista de oposición.
Otros dos murieron en Daraa y uno más en Damasco, elevando la cifra de muertos de este martes a nueve, según los Comités de Coordinación Local de Siria, de la oposición.
Mientras tanto, Siria dijo en la agencia estatal de noticias SANA que 13 “mártires del ejército y de la policía” fueron enterrados este martes. “Los mártires murieron en el cumplimiento del deber a manos de grupos terroristas armados, en las afueras de Damasco, Homs e Idlib”.
Mientras los diplomáticos de la ONU criticaron duramente al régimen sirio por el derramamiento de sangre en el país, los habitantes se preguntan qué es lo que sigue.
“Todos con lo que hemos hablado creen que el país se dirige, o que ya está, en una guerra con todas las letras, y recuperarse de eso va a ser muy difícil”, dijo a CNN Arwa Damon, quien informó desde Siria este martes muy temprano. “De lo que mucha gente se está dando cuenta y aceptando en este punto es que esto va a ser una batalla sangrienta, que se van a perder más vidas”, dijo Damon.
Su informe se produjo un día después de que el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU denunciara el “actual ataque violento” del gobierno sirio contra sus ciudadanos. Navi Pillay habló ante la Asamblea General de la ONU, la cual podría emitir una condena formal contra el régimen sirio.
“La naturaleza y la proporción de los abusos cometidos por las fuerzas sirias indican que es probable que crímenes contra la humanidad se hayan cometido desde marzo de 2011”, dijo Pillay.
Sus fuertes comentarios propiciaron una defensa airada por parte del embajador de Siria, quien se quejó de una campaña mediática y política “sin precedentes” para incitar a la oposición.
Pero la mañana del martes, puntuales como un reloj, las fuerzas del gobierno de nuevo bombardearon Homs al amanecer, como aseguraron activistas de la oposición. El bombardeo de este martes fue uno de las más intensos de los últimos cinco días, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
Más de 710 personas han muerto en Siria en los últimos 10 días, en su mayoría en Homs, dijeron los Comités de Coordinación Local. CNN no puede confirmar los detalles de los sucesos en Siria dado que el gobierno ha limitado el acceso de periodistas internacionales.
Sin embargo, Pillay aseguró que la evidencia muestra que las fuerzas del presidente Bachar al Asad llevan a cabo una espantosa ofensiva. “Versiones independientes, creíbles y corroboradas señalan que estos abusos han ocurrido como parte de un amplio y sistemático ataque contra civiles”, dijo Pillay.
Un proyecto de resolución de la Asamblea General de la ONU, que condenaría las violaciones a los derechos humanos por parte de Siria,ha sido discutido por diplomáticos, aunque todavía no se ha presentado formalmente. No estaba claro cuándo sería presentado el proyecto de resolución y cuándo lo votarían los diplomáticos.
El resultado no sería vinculante, pero sería hasta ahora la declaración más fuerte de Naciones Unidas sobre la violencia. Rusia y China vetaron anteriores intentos del Consejo de Seguridad de la ONU para condenar a Siria por la ofensiva.
Siria culpa de la violencia en el país a los “grupos terroristas armados”. SANA publicó el martes un artículo en el que se cita a Jaafari, quien según dijo, “Siria tiene el derecho de proteger a sus ciudadanos, combatir el terrorismo y la violencia armada, y ponerles un fin”.
Junto con la misión de mantenimiento de la paz, la Liga Árabe instó a los Estados miembro a brindar apoyo político y financiero a la oposición siria, y para cortar los lazos con Damasco.
Los residentes de ciudades como Homs, un bastión de la oposición, dicen que civiles inocentes se encuentran sitiadas por las fuerzas del gobierno. Se describen los bombardeos indiscriminados de las casas, francotiradores en las calles, las detenciones arbitrarias y ataques a hospitales de las fuerzas gubernamentales.
Pillay dijo que al menos 5,400 personas han muerto desde que comenzaron, hace ya casi un año, las protestas que buscan la salida de al Asad, y que es difícil actualizar esa cifra debido al caos en el lugar. La oposición eleva la cifra a más de 7,000.
Damon contó que todas las personas entrevistadas tienen una historia de horror que contar. “A un hombre que conocimos le ejecutaron a cuatro integrantes de su familia mientras las fuerzas del gobierno, nos comentó, tomaban por asalto el poblado”, dijo.
Algunos integrantes de la oposición creen que el régimen caerá algún día, pero que no hay certeza de cuántas vidas más se perderán antes de que eso ocurra.