Soltar una carcajada, reírse de un mal chiste, estar feliz cuando lo que se siente es lo contrario, no parece ta­rea fácil.

Sin embargo, hay quienes dicen que cambiar la cara larga por un ja-ja, trae beneficios físicos y emocionales.

Diversas publicaciones de la Universidad de Guadalajara señalan que la risa previene enfermedades del corazón, reduce los niveles de estrés, es un mecanismo que permite expresar emociones y sentimientos y ayuda en ca­sos de depresión y ansiedad.

Si se suelta una carcajada, se genera dopamina (neurotransmisor que in­fluye en el estado de áni­mo), serotonina (endorfina que proporciona un estado de bienestar, lo cual disminuye la percepción de dolor) y adrenalina.

Además, se encuentra una baja en la hipertensión, mejora la capacidad pulmonar y la digestión.

La próxima vez que el estrés te abrume o que la tristeza te nuble la mente, ríete o, mejor aún, haz reír a otro.

En algunas culturas, hacer felices a otros conlleva la propiafelicidad. El altruismo y la compasión traen beneficios físicos.

De acuerdo a información de la Casa Tibet Mé­xico, a través de un estudio realizado por la Universidad de Harvard, las muestras de compasión incrementan los niveles de anticuerpos.

En México, algunas organizaciones civiles e instituciones se organizan para llevar risas a los nosocomios por medio de la risoterapia o geloterapia.

Dentro del IMSS se practica dicha terapia, en diferentes regiones del país; un ejemplo de ello es lo que ocurre en el Hospital General Gaudencia González Garza.

En dicho nosocomio las organizaciones voluntarias trabajan tanto con los pacientes (de cualquier edad), como con sus familiares.

“Tener un pa­ciente grave y es­tar pensando en lo que él padece, es un estrés cons­tante, por lo que entre un gru­po como éste, el cual participa con los pacientes y familiares, ayuda a desestresar tal situación, mencionó a Publimetro, Adria­na López, de la Jefatura de Trabajo Social del hospital Gaudencio González.

REÍR A CARCAJADAS

Según información de la Universidad de Guadalajara:

1) Al activarse los neu­rotransmisores, se estimulan sus­tancias que mandan señales para movilizar el sistema inmunológico.
2) Las risas estruendosas aceleran la respiración, lo que trae como beneficio mayor oxige­na­ción en la sangre y los órganos, así como en la piel.
3) Vibra la cabeza y se despeja la nariz y el oído. Se eliminan las toxinas, ya que al moverse, el diafragma produce un masaje interno que facilita la digestión.

DATO: 400 músculos se ejercitan con la risa, incluidos algunos del estómago. Ayuda a oxigenar los tejidos. Además, se produce un estado de relajamiento general, motivado por el descenso de la presión sanguínea y del ritmo cardíaco.