Ingenieros de la Universidad de Illinois (EE UU) han desarrollado un dispositivo que combina sensores electrónicos para el diagnóstico médico y la comunicación hombre-máquina con un parche autoadhesivo, muy parecido a la piel, que se coloca como un tatuaje temporal. El parche se ha ensayado ya con éxito para medir la actividad eléctrica del corazón, del cerebro y de los músculos, según un artículo publicado hoy en la revista Science.

La tecnología microelectrónica utilizada para fabricar el parche de piel artificial se llama llamada Sistema Electrónico Epidérmico (Epidermal Electronics System, o EES). Según sus creadores mide menos de 50 micras de espesor, no pesa casi nada, no necesita pegamento y requiere de tan poca energía quepuede autoabastecerse con captores solares en miniatura, o recogiendo la radiación electromagnética del ambiente. Además, cuando se coloca en la garganta permite a los usuarios jugar a un videojuego activado con la voz con una precisión superior al 90%.

“La fusión de electrónica y biología es la clave aquí”, explica Yonggang Huang, que ha colaborado en el estudio.”Todas las piezas de electrónica actuales son duras, rígidas, mientras que los componentes biológicos son blandos y elásticos. Son dos mundos diferentes. Esta es una manera de integrarlos realmente”, añade.

En el futuro, se espera que los dispositivos EES sirvan para ayudar a personas con apnea del sueño y bebés que necesitan cuidados neonatales, así como para fabricar vendajes electrónicos para sanar la piel de heridas y quemaduras