“Su ineptitud y su estupidez no reducen su culpabilidad”, dijo el juez, quien condenó al ladrón que se llevó las llaves del comercio que estaba asaltando, dejando encerrados a sus cómplices junto con los rehenes y el botín

La Justicia de Irlanda se topó con quien ha sido calificado como, quizá, “el criminal más estúpido” que jamás haya pasado por los tribunales de este país, un ladrón condenado a siete años de cárcel por un atraco “ridículo”.
Así lo plasmó el magistrado Donagh McDonagh en su sentencia contra Gary Byrne, un dublinés de 30 años culpable del intento de robo de un almacén de oro perpetrado junto a otros dos cómplices, que tuvieron que ser rescatados por los bomberos.
McDonagh le concedió el “beneficio de la estupidez” y le anuló los dos últimos años de condena, después de reconocer que el sujeto, quien tenía un antecedente por agresión, no era “un criminal curtido”. “Una cosa es segura, su ineptitud y su estupidez no reducen, de ninguna manera, su culpabilidad”, sostuvo el juez.
El 10 de agosto de 2010, tres delincuentes ingresaron en un almacén de oro de la capital irlandesa, donde ataron y amordazaron a dos empleados para abrir la caja fuerte.
Sin motivo aparente, Byrne abandonó el lugar y se llevó las llaves de la caja y las de las persianas metálicas de la entrada, dejando encerrados a sus cómplices en el interior junto a los rehenes, aparentemente, sin querer.
“Fue una operación bien pensada pero mal ejecutada. Conocían bien los horarios del propietario del negocio y lo atracaron a la hora más vulnerable”, señaló McDonagh, que manifestó que Byrne dejó atrás a sus compañeros, quienes”aparecieron después con las manos arriba para rendirse a la policía, tras ser rescatados por los bomberos”.