En un hospital de Nueva Delhi, una niña de dos años lucha por su vida, después de que una adolescente la llevó ahí hace tres semanas en estado inconsciente, con graves lesiones y contusiones en la cabeza, los brazos fracturados y marcas de mordeduras humanas en su pequeño cuerpo.
La gente en la India comenzó a seguir su caso en los periódicos y en la televisión. Médicos operaron a la pequeña y le colocaron un respirador. La llamaron Falak, que significa cielo.
 
Su condición es crítica, dijo el doctor Sumit Sinha, del Instituto de Ciencias Médicas de la India. Nadie sabe si sobrevivirá y, en caso de que lo logre, desconocen si tendrá un daño cerebral permanente.
Pero esa es solo una parte. Cada día que pasa, la historia se vuelve más sórdida.
 
Cuando la policía comenzó a investigar la historia de Falak, supuestamente descubrió una red de tráfico de personas. Los detalles provocaron más indignación entre las autoridades y la gente de India, lo que ha generado una serie de cuestionamientos en materia de abandono infantil, explotación y maltrato a niñas y mujeres en la segunda nación más poblada del mundo.
 
“Este ha sido uno de los mayores escándalos sexuales que involucran a menores, prostitución infantil y venta de mujeres para el matrimonio”, dijo Raaj Mangal Prasad, director del Comité de Bienestar Infantil de la India. “Este es un caso clásico en el que la magnitud de la trata de personas ha salido a la luz”.
 
Los indios conocieron a la pequeña Falak después de que una consternada adolescente de solo 14 años, quien afirmaba ser su madre, llevó a la bebé al hospital.
 
La noche del 17 de enero, Falak no paraba de llorar, dijo la jovencita al Comité de Bienestar Infantil en Nueva Delhi. Enfurecida por el berrinche, la joven la abofeteó tres o cuatro veces y la mordió.
 
Poco después, dijo, la bebé resbaló en el piso mojado del baño y cayó sobre su rostro. Le puso una venda alrededor de la cabeza, pero comenzó a hincharse. Al día siguiente, cuando la bebé no se despertó, la llevó al hospital.
 
Los médicos dijeron que Falak tenía moretones color betabel. Estaba en coma. No creyeron la historia de la joven. Ni tampoco creyeron que fuera su madre biológica.
“Mi opinión personal es que no se ve como un simple caso de lesiones por una caída”, dijo el doctor Deepak Agarwal, neurocirujano del hospital.
 
La joven fue remitida a un centro de atención juvenil para recibir tratamiento psicológico, mientras que las autoridades iniciaron una investigación.
 
El vicecomisionado de la Policía del Sur de Delhi, Chhaya Sharma, formó cinco equipos para recorrer el país y encontrar a la verdadera familia de Falak.
Lo que descubrieron fue impactante.
 
La joven huyó de su casa en junio, ante los abusos de su padre alcohólico. Él no podía pagar la renta, comentó la casera a la cadena hermana de CNN, CNN-IBN. Un vecino contó que el hombre golpeaba tan fuerte a su hija que las marcas en su cuerpo eran visibles.
 
“He visto con mis propios ojos cómo su padre solía golpearla con un palo”, dijo Vikram a CNN-IBN.
Pero escapar le provocó más problemas a la adolescente. Dos personas, Sandeep y Arti, la obligaron a prostituirse.
 
Supuestamente, Sandeep la violó durante tres días, antes de encontrar clientes para ella, según el reporte de CNN-IBN. Meses después, la chica conoció a un hombre llamado Rajkumar, con quien vivió un tiempo en un barrio bajo de Nueva Delhi. La policía sospecha que él también abusó sexualmente de ella.
Rajkumar llevó a su casa a Falak en noviembre. No queda claro si la bebé sufrió abuso sexual entonces.
 
“Una víctima lastimando a otra víctima, puesto que no hay un sentido de esperanza, un sentido de supervivencia que puedan ver por sí mismos”, dijo a CNN-IBN el psiquiatra Achal Bhagat.
 
En el estado de Rajasthan, al oeste del país, la policía finalmente localizó a Munni, una mujer de 22 años que se cree es la madre biológica de Falak. Fue abandonada por su primer marido y vendida cuando tenía 16 años a un joven de un poblado de Rajasthan, dijo Sharma. Estaba valuada en 6,000 dólares, según The Times de la India.
Munni dejó a sus tres hijos.
 
“La vida familiar estaba muy trastornada”, comentó Sharma. “Estaba convencida de que ella sola no podría criar a Falak”.
 
Mientras que su hija más pequeña se debatía entre la vida y la muerte en el hospital, la policía encontró a su otra hija en el estado de Bihar, a muchos kilómetros de Delhi y Rajasthan. El paradero de su hijo aún es desconocido.
 
El pasado viernes, las autoridades lograron un gran avance: atraparon a Rajkumar, un posible personaje central de una red de tráfico de personas.
 
Fue capturado en la estación de tren de Nueva Delhi, mientras intentaba escapar, dijo Sharma en una conferencia de prensa.
En total, la policía ha detenido a 10 personas que supuestamente han obtenido enormes ganancias por sus delitos.
 
Todavía investigan. Nadie sabe cuántos bebés han sido abandonados, cuántas mujeres vendidas para contraer matrimonio o cuántas niñas obligadas a vender sus cuerpos.
 
El caso provocó que el Ministerio del Interior de India revisara los informes de la policía y considerara tomar medidas. Además, reavivó el debate nacional de un grave problema en India.
 
Una encuesta de TrustLaw de 2011 colocó al país como el cuarto lugar más peligroso en el mundo para las mujeres, detrás de República Democrática del Congo, Afganistán y su vecino, Pakistán.
 
Según el estudio, 100 millones de mujeres y niñas están involucradas en el ejercicio de la prostitución y 50 millones “desaparecieron” el siglo pasado debido al feticidio e infanticidio femenino. Casi el 45% de las niñas son obligadas contraer matrimonio antes de alcanzar la mayoría de edad
 
Prasad, del Comité de Bienestar Infantil calificó el problema como “enorme” y dijo que la India necesita leyes más rigurosas sobre el tema, así como mecanismos más severos para hacer cumplir la legislación.
 
 
Esta clase de cosas ocurren frecuentemente, dijo Prasad. Tristemente, pasa por desapercibido para la mayoría los 1.2 mil millones de habitantes que tiene el país.
Pero ahora, una desafortunada pequeña que lucha públicamente por su vida ha llamado la atención sobre un terrible lado de la sociedad india.