Fue forzada a correr durante tres horas como castigo por mentirle a su abuela; días después, murió por culpa de una deshidratación irreversible. Es la trágica historia de Savannah Hardin, una nena de tan sólo 9 años cuyo fatal desenlace tiene conmocionado a los Estados Unidos.

Los hechos se produjeron el pasado viernes, según relataron a AP fuentes de la comisaría deEtowah County, la localidad donde Savannah vivía, en el estado de Alabama. Al parecer, la policía recibió a las 18.45 una llamada de su madrastra, que alertaba de que la nena había sufrido un ataque y no respondía. La policía sospecha del supuesto crimen gracias a un testigo que afirmó ver a Savannah casi 3 horas antes dando vueltas alrededor de su casa, sin caer en la cuenta de lo que estaba pasando.

La pequeña murió este lunes en el Hospital Infantil de Birmingham. Según el parte de la comisaría, la autopsia revela que estaba extremadamente deshidratada y sus niveles de sodio eran muy bajos.

Tanto la madrastra, de 27 años, como la abuela, de tan sólo 46, permanecen en prisión preventiva y se enfrentan a una pena por asesinato. Los agentes tratan de esclarecer ahora si la niña fue obligada verbalmente a cumplir el castigo o, en cambio, si pudo ser forzada también físicamente, lo que agravaría la situación de un caso ya de por sí escalofriante. Y todo, al parecer, por una discusión sobre si la niña había comido una golosina o no.