El 30 por ciento de muertes por cáncer puede evitarse con un cambio en los estilos de vida y con comportamientos más saludables, aseguró la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la víspera del Día Mundial de Lucha contra esta enfermedad, celebrado cada 4 de febrero.
Ese porcentaje corresponde a fallecimientos atribuidos al sobrepeso, el bajo consumo de frutas y verduras, la falta de actividad física y el consumo de alcohol y tabaco, siendo este último el factor de riesgo más importante y responsable del 20 por ciento de muertes por cáncer en general y del 71 por ciento de las causadas por tumores malignos de pulmón.
La OMS define el cáncer como un término genérico que designa un amplio grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo. Explica que también puede hablarse de tumores malignos o neoplasias malignas.

“Una característica del cáncer es la multiplicación rápida de células anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes adyacentes del cuerpo o propagarse a otros órganos, proceso conocido como metástasis. Las metástasis son la principal causa de muerte por cáncer”, precisa la organización.

Conforme a las proyecciones difundidas por la OMS, el porcentaje total de muertes por cáncer aumentará hasta un 45 por ciento de aquí a puede evitarse con un cambio en los estilos de vida y con comportamientos más saludables, aseguró la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la víspera del Día 2030, con lo que los fallecimientos pasarán de 7,6 millones, según las cifras más recientes disponibles, a 13,1 millones ese año.

De acuerdo con la OMS, el lema del Día Mundial contra el Cáncer este año “Juntos es posible”, subraya la idea de que la única forma de reducir las muertes prematuras por cáncer y otras enfermedades no transmisibles, es la colaboración de todas las personas, organizaciones y gobiernos.

En la actualidad, el cáncer es una de las causas de muerte más frecuentes al ser responsable del 13 por ciento de decesos en el mundo, de los que el 70 por ciento ocurre en países de ingresos medios y bajos.

Los tipos de cáncer más habituales son los de pulmón, estómago, hígado, colon y mama, aunque la incidencia varía mucho entre hombres y mujeres y entre países industrializados y en desarrollo.

En el primer grupo, la primera causa de muerte es el cáncer de mama, pero en los países en desarrollo es el de cuello de útero.

El cáncer se origina en una sola célula y el proceso que hace que una lesión precancerosa se convierta en un tumor maligno es el resultado de la interacción entre los factores genéticos de una persona y una serie de agentes externos, precisó la OMS.

Esos agentes externos pueden ser cancerígenos físicos -como las radiaciones ultravioletas y ionizadas- o químicos, como asbesto, componentes del humo del tabaco, aflatoxina (contaminante de los alimentos) y arsénico (contaminante del agua).

Asimismo, hay cancerígenos biológicos, como las infecciones causadas por ciertos virus, bacterias y parásitos.

El envejecimiento es otra causa mayor del desarrollo de cáncer, cuya incidencia aumenta significativamente con la edad debido a la acumulación de factores de riesgo y a que, a más años, los mecanismos de reparación celular del organismo funcionan peor.