Imágenes de chicas estáticas a las que les ondea el pelo; llamas que tiemblan en escenarios inmóviles; árboles que pierden algunas hojas; escenarios imposibles que consiguen atraer y engañar al ojo humano.

No son fotos ni tampoco cine, sino una mezcla de ambas cosas. Se trata de fotografías fijas que incorporan algún detalle en movimiento. Les llaman “cinemagraphs” y comienzan a arrasar en internet.

Los creadores
Las puso de moda una pareja de Nueva York, la fotógrafa Jamie Beck y el diseñador Kevin Burg, que las hicieron por primera vez para la Fashion Week de esta ciudad. Gustaron mucho, y eso los impulsó a poner en marcha el blog, “From me to you”, donde suben todas las cinemagrafías que crean y que ya cuenta con miles de seguidores.

Incluso, han inspirado una verdadera corriente estética. Obviamente, ya hay muchos fotógrafos que los imitan.

¿Cómo se hacen?
Para crear estas imágenes, lo que hacen es aplicar la tecnología de los gifs animados a una parte concreta de la foto, y eso es lo que les aporta vida y también cierto misterio.

Este recurso no es del todo nuevo. ¿Recuerdas las películas de Harry Potter? Los diarios y álbumes que aparecían en el film mostraban fotos en movimiento. Y esa será, seguramente, la tendencia que se acabará imponiendo en medios de comunicación y webs, sobre todo ahora que se está extendiendo y generalizando el uso de tabletas.

Por ejemplo, la revista Wired, en su edición para iPad, ya incorpora imágenes que cambian y que presentan movimiento.