David Icke, conocido por difundir que la humanidad está supuestamente subyugada por una raza de reptiles espaciales, se encuentra en un escandaloso proceso de divorcio.
La esposa de Icke, Pamela Leigh Richards, dice que la razón que precipitó el fin de su unión es la sospecha que surgió en la mente del ex periodista deportivo (quien anunciara alguna vez en la TV ser “El Hijo de Dios”) de que ella era en realidad un reptil extraterrestre.
Pamela le dijo al Daily Mail que Icke empezó a dudar de su naturaleza humana hace un par de años.“No puede definirme –cree que tal vez sea reptileana”. Algo que niega –aunque no niega la existencia de estas supuestas entidades que mantienen hegemonía sobre la raza humana. Icke habría empezado a sospechar luego de que el rostro de Pamela, según su percepción, empezó a mutar. Algo que se aúno al hecho de que Pamela creció en bases militares y su padre fue piloto de guerra –Icke cree que la milicia está bajo el control de los lagartos cósmicos.
Pamela y David se conocieron en Jamaica, luego de que una psíquica le había anticipado a Icke que conocería a una mujer estadounidense en su viaje, informa Pijamasurf.com.
Icke, mientras tanto, ha dicho que el divorcio se debe al interés de Pamela en su dinero.